En las primeras semanas de vida los lactantes pueden llorar hasta 2 o 3 horas diarias. Algunos niños también pueden llorar 10 a 15 minutos antes de quedarse dormidos.
Durante los tres primeros meses de vida los bebés pueden presentar episodios de irritabilidad y cólicos paroxísticos, a veces diarios, que se acentúan en las últimas horas de la tarde. Algunos movimientos (flexión de las piernitas en forma de bicicleta), masajes suaves del abdomen brindados por los papás o un corto paseo pueden aliviarlos. Los presuntos dolores cólicos no requieren medicación ni infusiones.
Algunos bebés normales son impredescibles, tienen una alimentación y patrón de sueño irregulares y son difíciles de consolar. Con el tiempo, todos los papás pueden distinguir entre el llanto por hambre y el originado por otras causas, así cómo y cuándo intervenir.
Con la experiencia aprenderán a reconocer cuando tenerlo en brazos y consolarlo y cuando pueden confiar en que parará de llorar en poco tiempo si se lo deja solo unos minutos.
El chupete como elemento de autosatisfacción puede resultar útil en aquellos bebés más demandantes y siempre que no interfiera con el amamantamiento. No debe endulzarse con miel, azúcar u otros productos. Esto puede generar daño severo en las piezas dentarias a través de las encías.
Dra. María Varas - Médica Pediatra
Consultorio: Juan B. Alberdi 2231- 2º B.
Tel. (011) 4611-0605




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